Diario de una Revolución nos propone un recorrido por una etapa significativa de la obra del importante fotógrafo cubano Alberto Korda, quien se vio inmerso en lo que se conoció como la fotografía de la épica revolucionaria. En esta época tomó algunos de los mejores y más célebres retratos de los principales líderes de la Revolución. Muchas de estas imágenes trascendieron el momento en el que fueron capturadas y se han convertido en símbolos para la posteridad: entre ellas se encuentra la foto del Che, conocida como Guerrillero Heroico. Esta y otras obras nos permiten acercarnos al quehacer de quien fuera, al decir de Jaime Sarusky, uno de los profesionales más versátiles y privilegiados de la fotografía cubana.





