La Feria Internacional del Libro de La Habana: su historia

La Feria Internacional del Libro de Cuba constituye uno de los eventos culturales más importantes del país y cuenta actualmente con una edición anual que se dedica a un país invitado, y a uno o varios escritores cubanos. La Feria se comenzó a celebrar en La Habana oficialmente en el año 1982, pero los propósitos de realizarla estuvieron presentes desde el período republicano.

Así, el primer evento de este carácter tuvo lugar entre los días 20 y 27 de mayo de 1937, respaldado por el gobierno de la época y gestado por Emilio Roig de Leuchsenring y José Luciano Franco, quienes en aquel entonces desempeñaban una destacada labor de promoción cultural. El suceso tuvo su sede en la explanada de La Punta, el Malecón y el Paseo del Prado, en los terrenos que en aquel tiempo ocupaba la Cárcel de La Habana. En él participaron las principales librerías habaneras de la época (“Minerva”, “La Moderna Poesía”, “Martí”, y otras), así como diversas instituciones (entre ellas la Dirección de Cultura del Ministerio de Educación, la Revista Carteles, la Oficina del Historiador de La Habana, etcétera). El evento fue inaugurado por el entonces alcalde de La Habana, Antonio Beruff Mendieta, y el escritor Alfonso Hernández Catá. Por otra parte, su clausura estuvo a cargo del doctor José María Chacón y Calvo, director de Cultura del Ministerio de Educación. Sin embargo, esta primera feria alcanzó poca divulgación en su momento y no tuvo la relevancia esperada. En años posteriores se hicieron otros intentos por desarrollar una actividad de este tipo; entre las exposiciones y ventas de libros que se realizaron han de destacarse, entre 1949 y 1950, las organizadas por intelectuales como Raúl Roa y otras personalidades notables de la cultura nacional en la etapa republicana.

De esta manera, fue en el año 1982, como decíamos al inicio, cuando se celebró la primera Feria del Libro de La Habana de gran alcance. Ha de precisarse que luego del triunfo de la Revolución se habían ido creando nuevos proyectos en los ámbitos educativo y cultural (como la Campaña de Alfabetización, el establecimiento de una nueva política educacional, la creación de la Imprenta Nacional, etcétera). Este ambiente propició que los libros fueran logrando atraer el progresivo interés del público cubano, lo cual favoreció de forma relevante el desarrollo de la industria editorial nacional y el progreso cultural del país. Fue de este modo que en 1982 las condiciones sociales y del sistema editorial en sentido general se vieron creadas, lo cual dio paso a la celebración oficial de la primera Feria Internacional del Libro de La Habana. Esta estuvo dedicada a José Martí, Nicolás Guillén y Jorge Dimitrov, y se llevó a cabo en el Museo Nacional de Bellas Artes con una pequeña representación de editoriales latinoamericanas.

A partir de ese momento, la Feria comenzó a tener lugar cada 2 años (exceptuando el año 1988, en que no se celebró). Fue en el 2000 cuando se decidió celebrarla anualmente. De 1984 a 1996 el evento estuvo consagrado a un tema específico (por ejemplo, en 1984 se dedicó al libro científico-técnico; en 1986, al libro para niños y jóvenes…). En 1998 se consagró por primera vez a un país (fue México el primero en ser elegido) y a partir del año 2000 adquirió el formato actual, siendo dedicada tanto a un país como a uno o varios escritores cubanos (el primer autor seleccionado en el 2000 fue Cintio Vitier). En cuanto a las sedes escogidas, las primeras ediciones se realizaron en el Hotel Habana Libre y el Pabellón Cuba (1984), el Palacio de las Convenciones de La Habana (1986) y Pabexpo (1990, 1992, 1994, 1996, 1998). A partir del 2000 la Fortaleza San Carlos de la Cabaña se convirtió en la sede oficial del evento, función que mantiene hasta hoy, siendo acompañada por otras subsedes como el Pabellón Cuba, el Centro Cultural “Dulce María Loynaz”, la Universidad de La Habana, entre otras. Desde el año 2002 la Feria comenzó además a ser llevada a todas las provincias del país, una vez concluidas las actividades en la capital, lo cual se ha continuado haciendo hasta la actualidad.

 

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